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¿Por qué mi aire acondicionado gotea agua? Causas y soluciones

El fenómeno de la condensación: ¿Por qué hay agua?

Una de las preguntas más repetidas, especialmente por los usuarios que acaban de instalar su primer equipo de climatización, es: "¿Es normal que mi aire acondicionado expulse tantos litros de agua?". La respuesta corta es un rotundo sí. Es completamente normal, y de hecho, es un indicador de que tu equipo está funcionando con la máxima eficiencia. Pero para entender por qué ocurre esto, debemos comprender un principio básico de la física y la termodinámica: la condensación.

El aire que nos rodea siempre contiene cierto grado de humedad en forma de vapor de agua (gas invisible). El aire caliente tiene la capacidad de retener mucha más humedad que el aire frío. Cuando encendemos el aire acondicionado, el aire caliente de la habitación es absorbido por el split y obligado a pasar a través del serpentín o batería de intercambio. Este serpentín está lleno de gas refrigerante y se encuentra a una temperatura extremadamente fría (generalmente entre 4ºC y 7ºC).

Al chocar el aire caliente y húmedo de la habitación contra los tubos de metal congelados, el aire pierde su temperatura bruscamente. Al enfriarse, su capacidad para retener vapor de agua disminuye drásticamente, obligando al agua a pasar de estado gaseoso a estado líquido. Exactamente el mismo fenómeno físico que observas cuando sacas una lata de refresco muy fría de la nevera en un día de verano y ves cómo empiezan a resbalar gotas de agua por el exterior de la lata. Tu aire acondicionado no "fabrica" agua, simplemente la extrae del ambiente de tu casa, reduciendo así la humedad relativa y mejorando enormemente la sensación de confort térmico.

Cuando el goteo se convierte en un problema (Goteo interior)

Como hemos establecido, la generación de agua es el comportamiento normal y deseado del equipo. Toda esa agua se recoge en una bandeja situada en la parte inferior del split (bandeja de condensados) y, mediante la fuerza de la gravedad, fluye a través de un tubo de desagüe hacia el exterior de la vivienda o hacia la red de fontanería general de la casa. El verdadero problema, y motivo de alerta, es cuando esa agua, en lugar de ir por su canalización, rebosa la bandeja y cae por la pared de tu salón, manchando la pintura o arruinando los muebles. Veamos las causas más probables de este desagradable suceso.

Causa número 1: Obstrucción total o parcial del desagüe

Es la responsable del 90% de los goteos interiores. Junto con la humedad del aire, el equipo absorbe polvo, partículas de piel y pelos. Aunque los filtros atrapan la mayor parte, siempre escapa una cantidad microscópica que termina mezclándose con el agua en la bandeja. Con el paso de los meses, esa mezcla forma un barrillo viscoso que acaba taponando el orificio de salida del tubo de desagüe. Al no poder salir el agua, la bandeja se desborda.

Solución: La forma más rápida de arreglarlo es acudir al final del tubo en el exterior y utilizar un aspirador de líquidos o soplar fuertemente (si es posible) para deshacer el tapón de suciedad por contrapresión. También se puede usar una guía pasacables de electricista con extremo cuidado.

Causa número 2: Falta de inclinación o sifón invertido

El agua de un split doméstico no cuenta con una bomba de extracción (a menos que se haya instalado un accesorio aparte). Funciona única y exclusivamente por gravedad. El tubo de desagüe debe mantener una ligera pendiente descendente constante. A veces, al limpiar o al mover el tubo en el balcón, el tubo queda levantado haciendo forma de "U". El agua no tiene presión para subir esa curva, por lo que retrocede hasta inundar la máquina interior.

Solución: Revisa el recorrido completo del tubo en el exterior asegurándote de que siempre va hacia abajo, sin subidas ni bucles que actúen como un sifón bloqueante.

Causa número 3: Congelación por filtros sucios o falta de gas

Si los filtros están tan sucios que el aire no pasa por la máquina, el serpentín interior se volverá tan frío que la humedad, en lugar de condensarse y gotear, se congelará, formando un bloque de hielo sólido en el interior de la máquina. Cuando el sensor de temperatura finalmente corta el compresor, todo ese bloque de hielo macizo se derrite de golpe en muy pocos minutos. La cantidad de agua generada es tan masiva que el tubo de desagüe no da abasto para drenarla, por lo que desborda la bandeja de golpe.

Exactamente el mismo efecto ocurre si el equipo tiene una fuga y carece de suficiente gas refrigerante; la bajada de presión hace que el serpentín se congele.

Solución: Si ves hielo al levantar la tapa de los filtros, debes llamar de inmediato a un técnico para que compruebe la carga de gas refrigerante, y por supuesto, mantener los filtros siempre inmaculados.

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