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La temperatura ideal del aire acondicionado en verano e invierno

La batalla por los grados: Cómo alcanzar el confort sin arruinarse

Llega el verano y en miles de oficinas y hogares españoles se repite la misma escena cotidiana: personas abrigadas con chaquetas de punto en pleno mes de agosto bajo el gélido soplo del aire acondicionado, mientras que en invierno transpiran en manga corta asfixiados por la calefacción. Este uso irracional y desmedido de los sistemas de climatización no solo es el origen de cientos de discusiones domésticas y laborales, sino que supone un despilfarro económico colosal, un desgaste innecesario para los equipos y un ataque directo a nuestra salud y al medio ambiente.

La temperatura perfecta para sobrevivir al Verano

El dato crítico que debes recordar a nivel económico es que el consumo de tu máquina se dispara exponencialmente a medida que exiges más frío. Se calcula que cada grado que bajas por debajo de 24ºC incrementa tu consumo eléctrico entre un 7% y un 10%. Es decir, configurar el equipo a 20ºC en lugar de a 24ºC puede inflar tu factura mensual hasta en un 40%, sin aportarte ningún beneficio de salud, sino más bien lo contrario (faringitis y contracturas).

Además, debes respetar la regla de los 12 grados. La diferencia entre la temperatura de la calle y la de tu casa nunca debería superar los 12 grados centígrados de diferencia. Si en el exterior hay una ola de calor de 40ºC, configurar la casa a 20ºC (20 grados de diferencia) provocará un shock térmico severo en tu organismo al salir a la calle.

La temperatura ideal en Invierno (Usando la Bomba de Calor)

La bomba de calor de tu aire acondicionado es probablemente el sistema de calefacción más eficiente que tienes en casa, muy superior a los radiadores eléctricos. Pero al igual que en verano, abusar de ella es un error común. En invierno tendemos a entrar en casa, encender la máquina a 28ºC y quedarnos en manga corta. Esto es térmica y económicamente ineficiente.

Para la temporada de frío, las instituciones recomiendan configurar el termostato entre 20ºC y 22ºC. Es una temperatura aparentemente baja si llevas camiseta de manga corta, pero es la temperatura ideal si vistes ropa de estar por casa adecuada para la estación (un jersey ligero, pantalones de invierno, zapatillas cerradas). Mantener la casa a 21ºC es saludable y muy económico. Si tienes la sensación de que el aire caliente se queda pegado al techo y tú pasas frío, el problema no es la temperatura: ajusta las lamas del split para que apunten directamente hacia el suelo. El aire caliente tiende a subir, forzarlo hacia abajo creará una corriente envolvente muy confortable.

El factor oculto: La Humedad Relativa

Finalmente, un concepto que casi nadie tiene en cuenta a la hora de configurar el termostato es la humedad. La sensación de bochorno agobiante en verano no la da tanto el calor absoluto como la alta humedad (que impide que nuestro sudor se evapore). El aire acondicionado es, por su propia naturaleza, un potentísimo deshumidificador. Al enfriar el aire, extrae litros de agua del ambiente.

Al reducir la humedad relativa de tu salón del 70% a un agradable 40%, la temperatura de 26ºC se sentirá inmensamente fresca y ligera. Por tanto, no necesitas bajar el termostato a 22ºC; confía en que la reducción de humedad que hace el equipo proporcionará el confort térmico que buscas en cuestión de minutos.

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