Cuánto cuesta tener encendido el aire acondicionado

Traduce la ficha técnica de tu equipo a euros por hora, por día y por temporada. Solo necesitas la potencia, la eficiencia estacional que figura en la etiqueta energética y el precio real de tu kWh.

Equivale a 3,49 kW térmicos.

Aparece en la etiqueta energética. Los equipos actuales suelen moverse entre 5,5 y 8,5 en frío.

Consulta el precio medio real en tu factura, impuestos incluidos. Con tarifa por horas, usa el precio del tramo en el que más uses el equipo.

Este perfil asume 8 horas al día durante 130 días de temporada.

Por qué el resultado no coincidirá exactamente con tu factura

El cálculo usa la eficiencia estacional declarada, que es un promedio de temporada. Tu consumo real dependerá de la temperatura exterior de cada día, de la diferencia que le pidas al equipo, del aislamiento de la vivienda y de cuántas veces arranque y pare. Tómalo como un orden de magnitud fiable para comparar equipos y hábitos, no como una predicción exacta.

La fórmula, paso a paso

El error más común al estimar el gasto de un aire acondicionado es confundir la potencia frigorífica con la potencia eléctrica. Un equipo de 3.000 frigorías no consume 3.000 vatios de electricidad: entrega esa cantidad de frío consumiendo bastante menos, porque no genera frío, sino que traslada calor de dentro hacia fuera. La relación entre lo que entrega y lo que consume es justamente la eficiencia.

  1. 1. Convierte las frigorías en kW térmicos. Una frigoría/hora equivale a unos 1,163 vatios térmicos, así que 3.000 frigorías son unos 3,49 kW.
  2. 2. Divide entre la eficiencia estacional. Con un SEER de 6,1, esos 3,49 kW térmicos se obtienen consumiendo del orden de 0,57 kW eléctricos de media.
  3. 3. Multiplica por las horas de uso. Ese consumo medio por las horas diarias da los kWh del día; por los días de temporada, los de la temporada completa.
  4. 4. Aplica tu precio del kWh. El precio medio real de tu factura, con impuestos, es el único que produce una cifra comparable con lo que acabas pagando.

Qué cambia el resultado de verdad

Si pruebas a mover los valores de la calculadora verás que dos variables pesan mucho más que las demás. La primera es la eficiencia estacional: pasar de un equipo antiguo con eficiencia cercana a 3 a uno moderno por encima de 6 llega a reducir el gasto casi a la mitad con el mismo uso. La segunda son las horas reales de funcionamiento, que dependen menos del equipo que del aislamiento de la vivienda y de si se controla el sol con toldos o persianas.

La potencia contratada, en cambio, no aparece aquí porque se paga igual se use o no el equipo, aunque conviene comprobar que el cuadro eléctrico admite la instalación prevista.

Para seguir

Si todavía no sabes qué potencia necesitas, empieza por la calculadora de frigorías y trae el resultado a esta página. Para entender de dónde salen las cifras de la etiqueta energética y cómo se comportan en el día a día, el artículo sobre cuánto consume realmente un aire acondicionado entra en detalle, y la guía de aerotermia explica el mismo principio aplicado a calefacción y agua caliente.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se divide la potencia entre el SEER y no entre el EER?+

El EER mide la eficiencia en un único punto de funcionamiento ideal, con una temperatura exterior concreta y el equipo ya estabilizado. El SEER es estacional: promedia el comportamiento a lo largo de toda la temporada e incluye los arranques, las paradas y el consumo en espera. Por eso se aproxima mucho más al gasto que acabarás viendo en la factura.

¿Qué precio del kWh debo poner?+

El precio medio real que pagas, impuestos incluidos, no el que aparece anunciado en la tarifa. Divide el importe de la energía de una factura entre los kWh consumidos en ese periodo. Si tienes discriminación horaria, usa el precio del tramo en el que más uses el equipo, que en refrigeración suele ser la franja de tarde.

¿Consume más encenderlo y apagarlo que dejarlo puesto?+

Un equipo Inverter consume mucho más durante los primeros minutos, mientras baja la temperatura de la estancia, y bastante menos una vez estabilizado. En ausencias cortas, de una o dos horas, suele salir mejor mantenerlo funcionando a temperatura moderada que apagarlo y volver a arrancar en frío. Para ausencias largas, apagar siempre compensa.

¿Cuánto influye cada grado del termostato?+

Bastante, porque el equipo trabaja contra la diferencia entre la temperatura interior y la exterior. Bajar el termostato de 25 a 22 grados en un día de mucho calor puede aumentar el consumo de forma notable sin mejorar la sensación de confort, ya que la humedad relativa y el movimiento del aire influyen tanto como la temperatura.

¿El cálculo incluye el término de potencia contratada?+

No. Solo estima la energía consumida por el equipo de climatización. El término fijo de potencia se paga con independencia del uso, aunque conviene revisarlo: instalar un equipo grande en una vivienda con poca potencia contratada puede obligar a ampliarla.