Mantenimiento y averías

Ruido del aire acondicionado: cuánto es normal y cómo reducirlo

Qué niveles sonoros son razonables en la unidad interior y exterior, qué ruidos indican avería y qué soluciones existen cuando el equipo molesta.

Equipo editorial de Tu Aire Acondicionado4 min de lectura

Qué nivel de ruido es normal

El ruido de un equipo de climatización se mide en decibelios (dB(A)) y los fabricantes lo declaran en la ficha técnica, normalmente indicando varios valores según la velocidad del ventilador. Ese matiz es importante: el dato que aparece en la publicidad suele ser el de velocidad mínima, que es el más favorable.

Como referencia orientativa, una unidad interior de pared en velocidad baja se mueve habitualmente en el entorno de los 20-25 dB(A), un nivel comparable al de una habitación muy silenciosa. En velocidad máxima puede acercarse o superar los 40 dB(A). La unidad exterior, que contiene el compresor, se sitúa bastante por encima, en valores que suelen rondar los 45-55 dB(A) según el modelo y la potencia.

Conviene tener presente que la escala de decibelios es logarítmica: una diferencia de 10 dB se percibe aproximadamente como el doble de ruido. Por eso una diferencia de 3 o 4 dB entre dos modelos, que sobre el papel parece pequeña, sí resulta perceptible en un dormitorio.

Ruidos normales y ruidos que indican problema

Sonidos que no deben preocuparte

  • Flujo de aire continuo. Es el ventilador, y es inherente al funcionamiento.
  • Ligeros crujidos del plástico. Dilataciones y contracciones de la carcasa por cambios de temperatura, especialmente al arrancar o al parar.
  • Un leve gorgoteo o siseo al arrancar o al cambiar de modo: es el refrigerante circulando por el circuito.
  • Un breve chasquido al iniciar o detener el compresor.

Sonidos que conviene revisar

  • Chirrido continuo, típico de rodamientos del ventilador desgastados.
  • Traqueteo o vibración metálica en la unidad exterior: suele ser tornillería floja o un componente que roza contra la carcasa.
  • Zumbido intenso al arrancar, que puede apuntar a un problema del condensador de arranque del compresor.
  • Golpeteo rítmico procedente del compresor, señal que conviene atender pronto.
  • Un aumento notable del ruido respecto a como sonaba el equipo antes, sin cambios en el modo de uso.

De dónde viene realmente el ruido que molesta

Hay una distinción que resuelve muchos casos: no todo el ruido percibido es ruido aéreo. Buena parte de las molestias, sobre todo las que se notan en habitaciones contiguas o en la vivienda del vecino, son vibración transmitida por la estructura.

El compresor genera vibración. Si la unidad exterior está anclada rígidamente a un muro, esa vibración viaja por la pared y reaparece como un zumbido de baja frecuencia en estancias que ni siquiera dan al aparato. Es un ruido especialmente molesto porque es continuo y difícil de localizar.

La consecuencia práctica es importante: si el problema es vibración, comprar un equipo más silencioso sobre el papel no lo resuelve. Hay que atacar la transmisión.

Soluciones ordenadas de más simple a más costosa

1. Soportes antivibratorios

Es la primera medida y casi siempre la más rentable. Los tacos o silentblocks de goma que se interponen entre la unidad exterior y su soporte cortan buena parte de la transmisión de vibración a la estructura. Son baratos y su instalación es rápida.

2. Revisar anclajes y tornillería

Con el tiempo, la propia vibración afloja tornillos y soportes. Un repaso de todos los puntos de fijación elimina bastantes ruidos metálicos que aparentan ser averías serias.

3. Ajustar la velocidad del ventilador

En la unidad interior, pasar de velocidad automática a velocidad baja reduce el ruido de forma inmediata. En dormitorios, el modo nocturno de la mayoría de equipos limita las revoluciones del ventilador precisamente por este motivo.

4. Limpiar filtros y batería

Un filtro obstruido obliga al ventilador a trabajar más y genera turbulencias que aumentan el ruido aéreo. Es una causa frecuente de que un equipo "suene más que antes".

5. Reubicar la unidad exterior

Cuando la ubicación es el problema (frente a una ventana, en un patio pequeño que actúa como caja de resonancia), moverla es la solución de fondo. Implica trabajo de instalación, pero resuelve lo que ningún parche corrige.

6. Pantallas y cerramientos acústicos

Existen cajones y celosías acústicas para unidades exteriores. Funcionan, pero con una condición innegociable: deben permitir un caudal de aire suficiente. Encerrar la unidad sin holgura hace que recircule su propio aire caliente, pierda rendimiento y pueda pararse por protección térmica.

Al comprar: qué mirar si el silencio te importa

  • Compara el nivel sonoro a velocidad máxima, no solo el valor mínimo de la publicidad.
  • Revisa el dato de la unidad exterior, que es la que puede afectar a vecinos y a tu propio descanso si está cerca de un dormitorio.
  • Comprueba si el equipo dispone de modo nocturno o función de bajo nivel sonoro.
  • Un equipo bien dimensionado es más silencioso en la práctica: al no tener que trabajar al máximo permanentemente, se mantiene en velocidades bajas.
  • Piensa la ubicación antes de la instalación. Es mucho más barato decidirlo bien que corregirlo después.

Amplía el tema

Reparación de aire acondicionado: averías frecuentes y cuándo reparar o sustituir

No todas las averías del aire acondicionado requieren un técnico, y no todas las reparaciones compensan. Esta guía repasa los fallos más frecuentes, sus causas habituales y los criterios para decidir si merece la pena reparar o es mejor sustituir el equipo.

Leer la guía completa

Artículo divulgativo elaborado por el equipo editorial de Tu Aire Acondicionado. No sustituye la valoración de un instalador habilitado: cualquier intervención sobre el circuito frigorífico requiere personal certificado para la manipulación de gases fluorados. Si detectas un error en este texto, escríbenos y lo revisamos. Puedes consultar cómo elaboramos el contenido en nuestra metodología editorial.

Más sobre mantenimiento y averías